

Autor: Comunicaciones Alejandro asesoría
La objeción que con mayor frecuencia enfrentan los asesores comerciales es el precio. El cliente compara números, busca reducir gastos y, muchas veces, no logra ver el valor real de la solución que se le ofrece. Por eso es que termina tomando la decisión de compra basado en el valor de compra, único parámetro cuantitativo con el cual cuenta.
Aquí es donde entra en juego un concepto estratégico que puede marcar la diferencia entre perder o cerrar una negociación: el costo de propiedad.
Este artículo está diseñado como un minicurso práctico, donde aprenderás qué es, cómo calcularlo y, sobre todo, cómo utilizarlo para neutralizar objeciones de precio y llevar la conversación a un terreno más estratégico.
¿QUÉ ES EL COSTO DE PROPIEDAD?
El costo de propiedad (TCO por sus siglas en inglés, Total Cost of Ownership) no se limita al precio inicial de compra. Aquí se incluyen todos los gastos asociados durante el ciclo de vida del producto o servicio:
- Adquisición inicial (precio de compra, instalación, configuración).
- Operación (consumo de energía, insumos, horas de mano de obra).
- Mantenimiento (reparaciones, repuestos, calibraciones).
- Tiempo improductivo (costos por paradas, fallas, retrasos).
- Fin de vida útil (retiro, reemplazo, disposición).
👉 En pocas palabras: lo que realmente le cuesta al cliente tener, usar y mantener la solución a lo largo del tiempo.
¿PORQUÉ ES CLAVE EN LA NEGOCIACIÓN?
Cuando el cliente objeta el precio, normalmente está comparando solo el costo inicial. Eso genera la ilusión de que un producto más barato es mejor opción. Pero si logras ampliar la conversación hacia el costo de propiedad, le estarás mostrando una foto completa:
- Un producto barato puede resultar más costoso en el tiempo.
- Una solución de inversión inicial más alta puede ahorrar millones en operación, energía y mantenimiento.
- La decisión deja de ser un gasto y se convierte en una inversión estratégica.
¿CÓMO CALCULAR Y PRESENTAR EL COSTO DE PROPIEDAD?
No necesitas fórmulas complejas ni hojas interminables de Excel. La clave está en simplificar la información y llevarla al lenguaje del cliente.
Paso 1: Identifica los componentes de costo
Pregunta y analiza:
- ¿Cuánto cuesta la energía?
- ¿Cada cuánto requiere mantenimiento?
- ¿Qué impacto tienen las paradas no planificadas?
- ¿Cuántas horas-hombre consume la operación?
Paso 2: Construye una comparación clara
Presenta un escenario de dos opciones:
- Opción A: Solución más barata, pero con altos costos de operación y mantenimiento.
- Opción B: Tu solución, con mayor inversión inicial, pero con ahorros sostenidos.
Paso 3: Usa números simples y relevantes
Ejemplo:
- Solución A: Inversión inicial USD 10.000, pero gasto anual en mantenimiento y energía de USD 5.000.
- Solución B: Inversión inicial USD 13.000, con gasto anual de solo USD 2.000.
En cinco años:
- A = 10.000 + (5.000 × 5) = 35.000 USD.
- B = 13.000 + (2.000 × 5) = 23.000 USD.
👉 Tu cliente acaba de ver que la “opción más cara” en realidad ahorra 12.000 USD en el ciclo de vida.
CÓMO COMUNICARLO EN LA CONVERSACIÓN CON EL CLIENTE
El error más común es abrumar al cliente con cifras. El arte está en comunicar con un discurso claro, simple y persuasivo:
- Reconoce la objeción:
“Entiendo que el precio inicial es más alto de lo esperado…” - Amplía la perspectiva:
“…pero lo importante no es solo lo que pagamos hoy, sino lo que le costará a su empresa tener esta solución en los próximos 5 años.” - Presenta el beneficio en números:
“Si compara, verá que mientras la alternativa más barata le cuesta 35.000, nuestra propuesta le representará 23.000. Eso significa un ahorro directo de 12.000, además de menos paradas y mayor confiabilidad.”
EJERCICIO PRÁCTICO
👉 Haz este ejercicio con tu propio portafolio de productos:
- Elige uno de tus productos estrella.
- Calcula los costos de operación, mantenimiento y fallas frente a un producto de menor calidad.
- Diseña una comparación de 3 a 5 años.
- Conviértelo en una historia breve para contar a tus clientes.
De esta manera, no estarás vendiendo solo un producto, sino un ahorro, una eficiencia y una decisión inteligente.
CONCLUSIÓN
El costo de propiedad es una de las herramientas más poderosas para desbloquear objeciones de precio. Permite mover la conversación de lo superficial (el número en la factura) a lo estratégico (la rentabilidad a largo plazo).
Cuando tus clientes entienden este concepto, dejan de verte como un simple proveedor y comienzan a verte como un asesor de confianza que les ayuda a tomar mejores decisiones financieras.
✅ Tip final: La próxima vez que un cliente te diga “tu precio es muy alto”, recuerda que tu tarea no es defender el número, sino mostrarle el valor oculto en el costo de propiedad.
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